lunes, 29 de abril de 2013

Rosario era una fiesta: la ruta Beat de acá






“Musicalmente, a principios de los 60, Rosario era muy interesante. Había un revival del jazz (rebote del que hubo en USA en los '50). Muchas Jazz y Dixieland Bands. El incipiente rock'n roll local daba sus primeros pasos en la periferia de la ciudad con el grupo Dani Alfaro y sus Rocketts. En la radio todavía se irradiaban los clásicos boleros y tangos. La música pop en castellano era Billy Cafaro de Buenos Aires y algunos cantantes locales hacían y grababan música para jóvenes. También estaban las clásicas orquestas de los 50 como Casaloma. En el jazz clásico la del guitarrista Grande Castelli y músicos fenomenales como el trompetista Franco Corvini y el pianista Mario Ibañez con su sexteto de Jazz Moderno. Los Beatles todavía no eran conocidos. Tampoco ninguno de los grupos del MerseyBeat inglés. Solo algo de rock'n roll y rhythm and blues norteamericano y los grupos de rock mejicanos que ya cantaban y hacían sus versiones en castellano“
                                                                                                         
                                                                                                      Ciro Fogliatta




A mediados de la década del 60, cientos de grupos musicales de Rosario funcionaron como permanentes animadores de bailes y recitales en la ciudad y localidades del interior.
En su mayoría interpretaban un repertorio que incluía temas de los principales grupos extranjeros que sonaban en la radio, The Beatles, Hollies, Credence, Tremoles, Shakers, Shocking Blue, Bad Fingers.
Los más rockeros (tanto en su forma de vestir, como por actitud) se nutrían de la música de Deep Purple, Rolling Stones o The Doors, tal el caso de bandas como Los Ángeles Salvajes, Los Dardos, Los Buitres y Los Vampiros.

Cuenta Omar Pogonza, durante años baterista del emblemático grupo El Angulo, que “eran memorables las versiones de The Who interpretadas por el grupo Clericó donde un joven Quique LLopis daba sus primeros pasos como cantante de rock”. Otro grupo que impactó en Pogonza por aquellos años fue Paula. “Música Soul y Funk algo revolucionario para la época”, resume.
Solo algunos se animaban a cantar en castellano, gracias al furor desatado por Los Gatos. Eran los años de los recordados mega carnavales de Rosario, donde los grupos de la ciudad compartían escenario con los cantantes más famosos del mundo como Roberto Carlos, Charles Aznavour, Nicola Di Bari, Mina y tantos otros que arribaban a la ciudad contratados por un chico que no llegaba a los treinta años llamado Poli Román, que organizaba la movida y a la vez conducía los principales programas radiales del género musical de moda.

Por esos años Rosario era una fiesta. Cientos de clubes y muchos bailables nocturnos en los que se alternaban asiduamente bandas de rock, cuarteto, cumbia, tango, típica y jazz. Toda la movida contaba con un gran apoyo de los medios gráficos y las radios de la época. Son recordadas las matinée de Echesortu y El centro castilla, los bailables como Caprichos, Suderland o La Notte y los clubes como Provincial, Plaza, Regatas, Jockey, Baltasar, La Unión, Defensores, Gimnasia y Esgrima, Nueva Era y muchísimos más distribuidos por todos los barrios de la ciudad.
De aquellos años sólo quedaron algunos registros sonoros, discos simples de vinilo que traían un tema de cada lado, fueron pocos los que llegaron a grabar un LP.
Todo  el material gráfico que aparece en estas páginas fue cedido por los protagonistas de esta historia. Por aquellos años no existían revistas dedicadas a la música joven, por eso, rescatamos el valor fundacional de estos documentos y presentamos algunas breves reseñas de algunos de estos grupos que fueron los iniciadores de lo que años después se conoció como rock nacional.

LOS DANGERS






El origen del nombre Los Dangers tiene una explicación casi anecdótica. El lugar de ensayo de la banda era la casa del pianista, un ambiente que tenía mitad piso de mosaico, mitad piso de madera. Al comienzo sólo había un amplificador para una guitarra, y los músicos usaban para la otra y para el bajo el combinado del padre del pianista con una conexión precaria que generaba una descarga eléctrica no tan fuerte en los músicos que para solucionarlo se paraban en el piso de madera. Pero los que venían a escuchar los ensayos (parados en mosaico) al saludar a los músicos (parados en el piso de madera) recibían una interesante sensación de corriente eléctrica en su cuerpo. Algo así como una especie de “patada”, lo que enseguida dio lugar a la sensación que eran realmente peligrosos. Así nació el nombre de la banda: Los Peligros, Los Dangers.
Los Dangers se formaron en marzo de 1964, con cinco integrantes: Enrique Bevacqua en primera guitarra eléctrica, Héctor Patiño en segunda guitarra, Eduardo Vicario en bajo eléctrico y voz, José Nuñez en batería y Hugo Rositto en piano y dirección musical. Esta formación se mantuvo hasta fines del 64, ya que Patiño dejó la banda por tener que a mudarse a Buenos Aires y Bevacqua fue a cumplir con el servicio militar. Ahí, ingresó Héctor Triglia como primera guitarra.
A inicios de 1965 se aleja del grupo José Nuñez y es reemplazado por Juan Carlos Tiscornia, apodado el flaco que se haría cargo de la batería hasta la disolución definitiva del grupo.

A comienzos de 1966, el cantante Roberto Gómez decidió dejar la banda, coincidentemente Los Dangers eran contratados para trabajar en los shows de Susy Grey, cantante pop-rock que tuvo mucha repercusión con su disco grabado en Buenos Aires y sus actuaciones en canal 7. A fines de ese año se incorporó al grupo, como cantante estable, Aldo Moyano quien participó con la banda hasta fines del '69, momento en que decide ir a vivir a Estados Unidos.
Ante esta situación el grupo decide dejar de tocar. Pero a comienzos de 1970, es convocado por el productor y conductor Poli Román para ser banda principal de un programa de LT3 de Rosario desde marzo a diciembre, todos los sábados y con una interesante paga mensual, lo cual fue determinante para que volvieran a la actuación pero esta vez con otro nombre: Hormigón Armado, propuesto por el mismo Poli Román.
Con esa denominación y la incorporación de Alberto Bulgubure en voz, se presentaron hasta fines de 1971, momento en el que definitivamente dejaron de actuar.
Los Dangers en los estudios de canal 5 (1970)

En sus comienzos estaban influenciados por los temas de Los Teen Tops –como “La plaga”, “Oye niña”, “El rock de la cárcel”– también varios temas de Los Beatles se fueron incorporando al repertorio.
A partir del 65 aparecen canciones de Los Iracundos, Los Gatos y Los Beatles y recién en el 66 empiezan a producir temas propios. Del 67 al 69 tuvieron fuerte influencia de los Shakers, a partir del 70 de Creedence Clearwater Revival.

La variedad de temas de este grupo era muy amplia y según el lugar y las circunstancias acomodaban su presentación: bailes en los pueblos, casamientos, boliches bailables. Hacían baladas, boleros y estilos adecuados a cada público asistente.
En Rosario se presentaron en gran cantidad de clubes: Central Córdoba, Temperley, Libertad, Los Rosarinos Estudiantil, Central Córdoba, Newell's Old Boys, Naútico Avellaneda, Remeros, Calzada, Rowing Club.
Y tuvieron ciclos en radios: El Show de Mablis, que auspició la bodega Echesortu y Casas en Lt8 en 1965. En LT3, en 1970, Canta Juventud, producido y conducido por Poli Román.
En Canal 5 participaron de los ciclos Almorcemos juntos que conducía Ersilio Gianserra y Alicia Aller, y en Ritmorama conducido por Jorge Raimondo.
En los estudios de Canal 3, ubicados en la sala Mateo Bozz, participaron en De 12 a 14 conducido en ese momento por Héctor Priotti, Wilfredo Allana y Alberto Vila Ortiz.
En 1971 estuvieron en canal 11 de Buenos Aires en el programa Matiné conducido por Andrés Percivale y la Tía Valentina.



Los Insaciables



Los Vampiros




En los principios de la década del 60 el circuito de los grupos musicales se reducía a los bailes de los clubes, por lo general una orquesta típica que tocaba tango y las mal llamadas orquestas de jazz  porque en realidad hacían covers de los éxitos radiales con grandes formaciones con vientos.
Hacia 1963 de la mano del furor de dos vertientes del rock, el americano con Elvis a la cabeza y el mejicano con Los Teen Toops, Los Hurligans y Los Blue Caps, entre otros, en Rosario surgen los primeros grupos de rock.
Un reducto conocido como el Club Francés (donde hoy funciona la Alianza Francesa de calle San Luis) dio espacio a esta nueva generación de jóvenes músicos (por aquellos años el público aún no estaba familiarizado con el rock). Allí comenzaron a dar sus primeros pasos Dany Alfaro y sus Rocketts (enrolado en la corriente del Club del Clan), Los Hurricanes, Los Dippers (que hacían música instrumental), Los Halcones (con Moro en la batería), Los Sabres (donde un Litto Nebbia, todavía niño, haría un paso fugaz), Los Wilds Cats y Los Vampiros.
Cuenta Puchi Arce, propietario de Utopía Records: "Éramos una barra de amigos. Todas las tardes a la salida de la escuela nos encontrábamos en el bar Manhatan, de Córdoba y Maipú, recorríamos  las dos o tres disquerías del centro en busca de novedades, que después nos juntábamos a escuchar en alguna casa con devoción. La información era escasa, comprábamos revistas americanas como la Fixteen Magazine, también una que llegaba de Alemania la revista Bravo que si bien no entendíamos nada veíamos las fotos de los grupos o los nombres para tener idea de lo que estaba pasando en el mundo musical".
Por el Manhatan aparecían Litto Nebbia, Ciro Fogliatta, Kay, Victor Caro (años después integrante de Batallón Mermelada) Moro y otros personajes de la incipiente fauna rockera de Rosario.
Fue así que con Hector Pisano que venía de tocar con Los Marcels y Oscar Moro de Los Hacones, más Santiago Settecase armaron lo que fue la primera formación de Los Vampiros.
"La idea era tocar la música que nos gustaba . Así fue que armamos un repertorio con temas de los Rolling, Animals, Manfred Man, Hollies, Beatles, Kinks. Un repertorio que hasta el día de hoy resiste el paso del tiempo. Por aquellos años lo más común era recrear los éxitos del Club del Clan, Los Náufragos, la Joven Guardia, por eso lo nuestro fue diferente", contó.
Tocaron durante un par de años, del 64 al 66, con bastante continuidad. Hacia el año 66 Puchi se aleja del grupo para seguir con sus estudios de contador público. En su lugar entra Kay Galifi. "En un momento me reincorporo por un tiempo breve. Sólo como cantante", añadió. En aquel momento Los Gatos consiguen un contrato para grabar en Buenos Aires y convocan a los amigos de la barra: Moro y Kay a integrarse al grupo. Ese fue el final de Los Vampiros pero no de la amistad que hasta el día de hoy siguen manteniendo.
"La explosión que causó el éxito de “La Balsa” fue para nosotros, los de la barra rosarina, un logro de todos los que habíamos transitado juntos ese viaje", resumió.

Los Vampiros




Los Vampiros: Hector Pisano, Puchi Arce, Oscar Moro y Santiago Settecase.

“La barra de Rosario”: Marchetti, Litto Nebbia, Puchi y Kay.


La utopía de un Vampiro

Puchi Arce nunca volvió a subirse a un escenario. Después de su paso por Los Vampiros, cuando se recibe de contador público y en pleno desarrollo de su carrera, decide volver a su pasión: la música. Pero esta vez cumpliendo otro rol. Funda Trueque Disco primer nombre de lo que después se conoció como Record Shop, primera disquería de compra y canje de discos usados de la ciudad, que tenía la particularidad de trabajar con materiales fuera de catálogo que era imposible conseguir en el circuito comercial.
Record Shop fue atendido por su amigo Juan José y luego de un año decidieron abrir un nuevo local. De esta forma cada uno se queda con uno y así nace Utopía que desde 1978 sigue en pie.
El local, que fue un espacio de resistencia cultural durante los años de plomo, es recordado por muchos músicos porque en sus bateas hubo por primera vez un disco de Frank Zappa o Hendrix. Fernando Kabusaki contó alguna vez que fue Puchi el que le hizo escuchar por primera vez a King Crimson sin imaginar jamás que un día llegaría a tocar con el mismo Robert Fripp. Seguramente Fito compró sus primeros discos de Invisible, o La máquina de hacer pájaros en ese mismo lugar. Era un espacio para el encuentro, allí se cruzaban tanto músicos como rockeros a la pesca da alguna joyita. Si no había plata se recurría al trueque, después de ahí a juntarse a escuchar y compartir los últimos hallazgos.
También estaban los materiales importados: ediciones increíbles con libro de fotos y sonido estereo, discos que no se publicaban en Argentina y de los que sólo se sabía a través de las revistas especializadas como El Expreso imaginario. Por esos años, Puchi viajaba una vez al mes a Buenos Aires a recorrer las disquerías de usados (de allí nace su amistad con Alfredo Rosso, periodista de rock que en aquel tiempo tenía una disquería) y comprar a los importadores las últimas novedades del rock mundial.


Loa Angeles Salvajes


Grupo Live


Grupo Live (1969)

Tomás y Lemo armaron el primer dúo que sería la base del futuro grupo. El nombre elegido fue Live. Primero llegó Gogui Bonacci, luego Willy Almada para la bata, y así se armó la primera formación del itinerario de Live. La cosa empezó en 1969 en un cumpleaños de 15 en Fisherton. En  octubre de ese año, Live hace su primera experiencia en estudio Sonus.  Ese día grabaron “Orgullosa Mary”, “De regreso a la USSR”, “Frena un poco” y “Cumpleaños”.
En ese momento el inglés era el idioma oficial del rock. Pero una letra retenida en el tiempo clamaba por su justo reconocimiento. Ahí nació la primera canción cantada en castellano: “Cuando empieces a vivir”.
El mega festival de Woostock seguía siendo la referencia inmediata.
En marzo de 1970, realizan la segunda grabación en Sonus. Aquella vez grabaron “Campos de algodón” (Credence), “Sol de tu amor” (Cream), “Mala Sangre” (en inglés) y “Mientras amanece” (en inglés). En  abril de 1970 tocaron en el viejo cine Roma, de barrio Belgrano, donde se exhibieron dos películas de Los Beatles y posteriormente actuó Live con más de 30 temas del cuarteto de Liverpool. En abril del 70 volvieron al estudio Sonus para grabar: “Boom, boom, boom” que fue seleccionada entre otras muchas de grupos rosarinos para hacer de cortina en el programa radial de la revista Boom de Rosario.  En  junio de 1970, el grupo se presenta por primera vez en televisión, en el mítico programa “De 12 a 14" bajo la conducción de Raúl Priotti, para repetir el viernes 3 de junio con temas estrictamente Beatles.  En mayo se abría por primera vez la puerta grande, grabarían en el estudio de la Odeon Pops, sucursal Argentina.
En 1971 se produce la emigración. Promediaba un recital en el codo de las calles Sarmiento y el Bajo, justo debajo del puente que casi cubre la entrada de la otrora Tunelmanía, cuando Lemo anuncia la última canción del recital y de Live en Rosario.
Llegan a Buenos Aires, ocupan una pieza de hotel en el barrio de Barracas. La ciudad era furiosa. La yuta ansiosa, los palos radiantes, y donde había rock y pelos largos, había quilombo. La Capital los recibió con gobiernos que cambiaban, empresarios que corrían de un lado a otro sin ton ni son, managers que se hacían esperan horas para nada, grabadoras abarrotadas de bandas musicales de todo el país.
A veces Santaolalla de Arco Iris, a veces un tal Charlie que luego sería ícono nacional, a veces un tal León. Pero también Magia Negra, Vox Dei, Héctor Starc, Moro, y otros. Un contacto los pone sobre aviso que en el teatro ABC se hace un recital. Van y debutan en la city.  En 1972 es la disolución. A las 6 de la mañana partía El Rosarino desde la estación Retiro. Willy y Lemo caminan lentamente en la oscura noche porteña. El tren se iba a llevar el sueño grande. Se saludaron al borde del andén casi sin percatarse del suceso que estaban protagonizando. Dream is over, Live.
                                                 
(Fuente: live69rock.blogspot.com.ar)

Vitamina C




Los orígenes de Vitamina C se remontan al año 1967. Su primera formación conocida como Estroncio 90 estuvo integrada por Luis Schembri (bajo), Alberto Olmedo (guitarra), Oscar Pedroza (guitarra) y Ricardo Topo Carbone (batería). Después de varias actuaciones en clubes de Rosario como Plaza Jewells o la famosa Cristal Palace (de Córdoba y Sarmiento) se produjeron algunos cambios en su formación. En los comienzos del 70, tras el alejamiento del guitarrista Olmedo y el ingreso de Eduardo Miletti en órgano y Eduardo Titi Scampino en guitarras cambian de nombre para llamarse Vitamina C.
Su repertorio en inglés incluye clásicos de Credence, Shoking blue y otros.
El circuito de shows de 40 minutos era por los clubes de Rosario, sobre todo, Unión y Progreso, Echesortu, Servando Bayo y el Cosmopolita.
Topo Carbone recuerda aún hoy que “en una oportunidad llegaron a tocar todo el día desde el 20 de setiembre al 22". “Comenzaron la noche del 20 en Zavalla (en la Sociedad Italiana) siguieron en  la mañana del 21 en un Country de Funes, de ahí a un festival en Rosario Central, donde entre otros compartieron escenario con Sandro y en la madrugada del 22 terminaron en la confitería La Notte.

En otra ocasión fueron contratados por Gianserra (locutor y conductor de radio y TV) para tocar en un club de San Martín Norte (en el límite con Chaco) con el nombre de Safari, grupo famoso de Buenos Aires. Todo iba bien. Los ovacionaban hasta que se dieron cuenta que no eran el original Safari y los echaron a monedazos. Días después el mismo Gianserra que los había contratado comentó en su programa de radio: “Cuidado que hay grupos de Rosario que se hacen pasar por grupos famosos de Buenos Aires”.
En el 71 el cantante se desvincula de la banda e ingresa Eduardo Scampino en guitarra y voz, poco después todo terminó. Algunos de los músicos de Vitamina C más tarde serían parte de Amalgama.

Pucho Alberto


Pucho Alberto (1969)

Pucho Alberto era el seudónimo del músico Alberto Migliazzo. Rosarino, apareció a mediados de los 60 con "La Calle", "A Nadie Puedo Amar", "Cemento y Arena", "Malvados Sentimientos". En 1969 grabó para Odeon el LP No destroces mi corazón.
En 1969 el sello Odeón promueve la edición de este álbum con intenciones de ocupar el lugar dejado vacante por Los Gatos, que se encontraban en su periodo de separación. No destroces mi corazón contiene 12 temas, la mayor parte cantados en castellano, además de algún cover como “Tutti Fruti”, cantado en inglés. En algunas canciones el sonido se acerca al de Los Gatos en su primera época.


Los No





Entre el 69 y el 73 fue una banda que adquirió gran popularidad por introducir en la ciudad el movimiento beat importado de Inglaterra, que al principio fue resistido pero con el tiempo logró una gran aceptación en la juventud. La banda se formó en el verano del '69 en la arenera de la cruz y Rosas, por una coincidencia: dos del grupo eran amigos por un lado y los otros dos por otro. Guitarra criolla de por medio,  intercambiaban  tonos de Beatles, Rolling, Hollies y comentaban lo nuevo que habían escuchado en las disquerías o en la radio.
Hugo Mastrogiovani, Gustavo Gabetta, Ricardo Aresca y Norberto Tausi, primera guitarra, bajo, segunda y batería, formaban la banda. Todos cantaban excepto Norberto que aplaudía.
El primer show fue en el  Colegio San Bartolomé, con escenario y telón y unas petacas de whisky que alguien compro por que les temblaban las piernas de los nervios.  Pero fueron ovacionados. De golpe, se vinieron los bailes de facultades, Gemur, Ovece, los de colegios, los cumple de 15, graduaciones, en todos lados estaban Los No. El primer baile en la arena fue en Náutico donde unas 3000 personas dejaron sus zapatos en un rincón de la playa para bailar con Los No.

Después vino Buenos Aires, derrotero de casi todas las bandas en algún momento de la carrera. Pero estuvieron sólo un par de años. Grabaron dos temas propios: Suerte y Tu y Yo, y algunos covers.
Alfredo Capalbo, su manager, trajo de España a Joan Manuel Serrat  y los  metió en los shows de teloneros. Luego regresaron a Rosario, Hugo armó Agua Viva con otra gente, Gustavo se fue a Europa (*) y Ricardo y Norberto se retiraron de la música.

(*) Gustavo Gabetta radicado en Europa desde 1972, trabajó junto a destacadas figuras como Los Indianos, Andreas Vollenwaider, Paul Carrack, Yello, Nina Hagen, Bernard Lavillier, Marie Lafôret, Téléfone, Udo Jurgens, Miguel Abuelo, Ives Simon, Jon Otis, El Calefón, Atlántico, Jorge Negrito Trasante, Gipsy Kings, Septiembre, Nahuel Huapi, Tiempo Argentino, Smoking Stones y La Red. Con su propio grupo G.G.Gabetta Band fueron teloneros en la gira europea de 1991 de los Bee Gees, tocando también en Barcelona y Madrid. Junto a Miguel Abuelo formó en Francia Las vírgenes del espacio junto a Coqui Recca, Jorge Pinchevsky y Carlos Johanas. Con esta formación grabaron cuatro temas para el sello del legendario productor Moshé-Naim. Dos de los temas grabados fueron “Va Silvestre bajo el sol” y la estupenda versión de “La Balsa”. Ambas canciones, varios años después, formaron parte del disco Buen día, día editado por Miguel Abuelo como solista cuando ya estaba radicado en Argentina.
Gustavo Gabetta vive en Barcelona desde 1994 y actualmente se dedica a la composición de música para cine y televisión.

Los Dardos



Los Dardos eran un grupo de música muy controversial para la época. Los que recuerdan algunas de sus presentaciones cuentan que una vez anunciaron: “Los Dardos presentan nuevo juego de luces” y cuando se abrió el telón para dar comienzo al show, habían puesto velas sobre los equipos.
Pero pese a tener ese perfil, un tanto bizarro,  fueron teloneros de muchas bandas importantes y ganadores de diversos festivales de música adonde se presentaban. En el teatro El Círculo, además de obtener una mención en un festival terminaron  apadrinados por una banda de Buenos Aires llamada La barra de chocolate, encabezada por Pajarito Zaguri.
A partir de 1975 la banda se disolvió por decisión unánime de los cuatro integrantes. Luego de eso, uno de los miembros fue convocado con los Green Cat's, grupo que compartió varias veces escenarios con Lito Nebia que pertenecía a los Wild Cat's que más tarde se llamó Los Gatos. Este grupo se presentaba en el  café concert Aurelian adonde venían a tocar bandas de Buenos Aires. 




Batallón Mermelada




Batallón Mermelada surgió en junio de 1969, sus integrantes originales son Carlos Turco Elias, Víctor Caro (ex arreglador y director musical de Sandro) Raúl Aimar, Carlos Duclós y Yiye  Di Doménico. Ese mismo año grabaron su primer simple (fuertemente influenciados por Credence) que contenía del lado a “Hijo afortunado” y en el reverso” Judy, Judy, Judy” que fue su primer éxito,
La compañía discográfica los convoca para un festival internacional en Mar del plata donde son consagrados como mejor grupo beat en el mismo certamen gana como mejor tema  “El blues de Dana”  de Arco Iris. Después vendría una carrera de éxitos enrolados en un pop más comercial como animadores permanentes de bailes y fiestas en la ciudad.
En 1996 regresan a los escenarios para continuar su carrera hasta hoy.

Hemeroteca


Frutillas

Foto Historica en un Teatro de Hurlimghan (Bs As) actuando como soporte de Arco Iris.

LOS GRILLOS

LOS GRILLOS 

Los Grillos fue una de las emblemáticas bandas beat de la ciudad. Al menos una generación rosarina de jóvenes bailó y se divirtió con su música. 
Al principio sus interpretaciones eran covers de grupos internacionales y nacionales, pero cuando el empresario y conductor de radio y televisión, Poli Román, les propuso grabar el grupo dejó los covers. Ahí compusieron lo que fue su primer éxito discográfico en el sello Microfon: Nada nada cambiará. Y a partir de eso lo que cambió abruptamente fue la historia de esta banda formada por Emilio Scardilli en teclados, Ricardo Panadero en batería, Enrique Prieto en guitarra y bajo, Luis Michelín en guitarra y Francisco Recio en voz. 
Participaron en varios festivales con los grupos más importantes de la movida beat del país, grabaron varios simples y participaron de un compilado nacional de ese género musical. 



Palolo


Mi mombre es Palolo

Norberto Pardal, Palolo, nació el 23 de diciembre de 1948. A los 9 años 
empezó a cantar en clubes y kermeses con el trío Los Amigos. A los 16 
lo llevaron a participar de uno de los primeros conjuntos de Rosario: 
Los Demonios del Twist, que se disolvió en 1966. En el mismo año, 
integró Los Indómitos con Alberto Rodríguez, Tito Ludueña, Gallego 
Iribarren y Raúl Ramírez. Fueron cambiando algunos de sus integrantes 
y en 1968 quedó como "Palolo y Los Indómitos" con Edgardo Bagnera, 
Palita Paladín, Pajarito y Tito Ludueña.  En 1969, en el Teatro El Círculo, 
ganaron el Festival de la Canción Beat Inédita. 
En el Festival de Playa y Río de la Florida, en 1970, logró calmar a la 
gente cantando más de dos horas junto a Los  Dardos. La revista Gente 
le dedicó cinco páginas a Palolo y al evento. A raíz de eso, lo buscaron 
Sandro y Anderle y lo llevaron a Buenos Aires. En Agosto del 70 filmó 
como artista principal la película Arriba Juventud junto a Roxana Falasca 
y Roco. Grabó en CBS Columbia, "Siempre serás tú mi amor" y 
"Demasiada experiencia". En el mismo año actúo varias veces en 
Sábado de la Bondad, que conducía Héctor Coires. En febrero de 1971, 
debutó en Sábados Circulares de Mancera con el tema Jesucristo, con 
gran éxito, cosa que lo llevó a ser el artista que mas actuó ese año en 
el programa. Grabó en Disc Jockey "Todo llega en esta vida", 
"Gente pobre como Dios", "Ladrona de felicidad", "Madre por qué no 
estás conmigo", "Por tus caprichos", "Mi promesa". No le gustó Buenos 
Aires, regresó a Rosario y después de tres años formó nuevamente 
Palolo y Los Indómitos, con muchas actuaciones para la Municipalidad 
y a beneficio que siguieron hasta la fecha. Con más de 50 años arriba 
de los escenarios, fue reconocido en 2012 por El Show de AJ con el 
"Premio a la Trayectoria". 



Paula


Wolf 424


miércoles, 24 de abril de 2013

AMADER, la primavera del rock




AMADER, la primavera del rock

En la historia del rock local, Amader (Ateneo de Músicos Amigos de Rosario) merece una mención especial. Su creación fue posterior a la etapa primal o fundacional de Los Gatos, inseparable del nacimiento de algunas bandas de la ciudad en medio de los agitados años 70, y una anticipación de lo que sería la consagración de la llamada Trova Rosarina diez años después. La creación de ese colectivo, por fuera de la geografía porteña, permitió una difusión musical alternativa y un espacio de pertenencia para los artistas que hasta ese momento estaban en los márgenes de la escena musical rosarina. 
Eran los comienzos de la década del 70. Los tiempos de las fiestas de carnaval en el Club Provincial. Una especie de fiebre beat invadía Rosario al ritmo del fenómeno de Creedence y sus hits se escuchaban en todas partes. La música comercial con tintes divertidos sumaba más y más adeptos. Sin embargo, en paralelo, había una generación un tanto marginal, que perseguía hacer música de otra manera. 
En los barrios comenzaban a verse muchachos de pelo largo con guitarras cruzadas en la espalda y a la hora de la siesta se escuchaban los sonidos de baterías que salían de alguna casa convertida en sala de ensayo. Había gran cantidad de grupos dispersos en distintos puntos de la ciudad, pero que no tenían comunicación entre sí.
El primer puntapié para unir a esos músicos desparramados fue el de Ricardo Grassi, más conocido como Richard. A fines del año 72 y luego de ser espectador del BA Rock III, este músico de 22 años que tocaba la guitarra en una banda de la zona norte, estaba impactado. Había visto en un mismo escenario a bandas como Vox Dei, Pescado Rabioso, Billy Bond y la pesada, León Gieco, Sui Generis, entre otros.
”Me acuerdo que Charly García presentó un piano eléctrico, vertical. Era un piano común pero con micrófonos. Algo sorprendente. Pappo fue la sensación, empezaba con lo metálico, en esa época era lo más fuerte que sonaba”  recuerda Richard.
Pero otra cosa que le voló la cabeza de ese festival fue ver ese gran movimiento de gente de la producción con credenciales colgadas detrás de la escena. Esa imagen no se la pudo sacar de la cabeza y una vez que llegó a Rosario empezó a pensar en la idea de formar un club de músicos que también gozara de ese despliegue. “Quería juntar a esos músicos que eran islas perdidas, reunirlos y hacer un trabajo mancomunado” cuenta. 
Fue ahí que se reunió con dos amigos, Juan Manuel Andrada y Adolfo Calvo, a los que convocó con esa idea: salir a buscar músicos que compartieran una misma sintonía. “Hicimos como una especie de rastrillaje, nos dividimos por barrios, empezamos a preguntar entre los amigos y vecinos si había algún grupo de rock por la cuadra. Fue un trabajo de hormiga”.De a poco y apoyados en la difusión del boca a boca, se empezó a correr la bola que había una cooperativa de músicos en pleno proceso de construcción. La primera reunión de Amader fue en mayo del 73 en un salón del colegio San José. “Fue muy raro ir a pedirle a los curas un lugar. Al principio casi nos echan. Llegamos con los pelos largos, nos miraban raro y nos pidieron que por favor cuidemos el mobiliario, tenían miedo que les destrozáramos todo. Primero nos dieron un aula, después terminamos ocupando el salón de actos porque éramos tantos que no entrábamos”, dice. 
Uno de los primeros en sumarse a la propuesta fue Lalo de los Santos. Cada grupo mandó un representante para ver de qué se trataba ese incipiente movimiento rosarino de música joven. Pero la invitación no era sólo para músicos. “También abrimos el juego a personas que estaban vinculadas a la plástica, artistas, fotógrafos, técnicos que hacían luces, sonido y plomos”, explica.
A la primera reunión fueron varios personajes rosarinos como el Topo Carbone (del grupo Amalgama), Eduardo Lalo De los Santos, Néstor Raschia (guitarrista de El Angulo), Pichi De Benedictis ,Jorge Fandermole, Juan Carlos D'Azzoro (del grupo Amor) y Carlos Koki Andón (fundador de Pablo El Enterrador junto a Juan Carlos Winter Savia, Antún y Rubén Goldin). El único que no llegó a formar parte de Amader fue Juan Carlos Baglietto que a esa altura cantaba en Vía Veneto, un grupo más comercial. También estuvo presente Anabella, la primera mujer rosarina que cantó rock sobre un escenario. 



“Lo que hizo Amader fue unir a esos artistas y grupos. Y no sólo éramos músicos, les dimos lugar a los artistas plásticos en la antesala de los recitales”agrega. Así fue como se sumaron a la propuesta unos 150 artistas de la ciudad, entre ellos: Daniel Dapari (fotógrafo y encargado de registrar los recitales y ensayos), Yerba Gervasi (asistente de montaje de todas las puestas), Marcela Pavía y Marcela Pérez Castelli (a cargo de la prensa y difusión de las actividades) y los músicos Rubén Goldín, Jorge Fandermole, Juan Barco, Rubén Bass, Jorge Migoya, Feliciano Ramos, Daniel Torreiro. 
Por esos años, Adolfo Calvo todavía estudiaba Química. Pero la mayor parte del día lo pasaba escuchando música de Almendra en lo de un vecino, Juan Manuel Andrada. Una tarde, mientras estaban pegados al Audinac se enteró de la formación de esa gesta.
 “ Me cuenta que hay una movida y me interesa, claro. Ese año renuncié a mi carrera y me pasé a estudiar Humanidades. Tenía inquietudes por la plástica y empecé a colaborar desde mi lugar. Por eso cuando se empezaron a definir roles en el grupo me ocupé del diseño, los afiches, la difusión de las actividades y hasta tenía una columna que era el Criticón S.A. donde hacía los comentarios de los recitales”recuerda, Ese espacio fue nada más y nada menos que iniciador del periodismo rock en la ciudad, que hasta el momento no tenía representantes. 
Era una época muy particular. Todo se hacía con más creatividad que herramientas y medios. “Era todo a pulmón, había una impronta de búsqueda heredada de lo que había sido la década del 60. Hacía poco de lo del Instituto Di Tella, del Mayo francés, del Rosariazo y del Cordobazo”, explica Oscar Bertoglio, integrante del grupo Ámbar Blue que pasó a llamarse Ámbar por esa vuelta retórica del castellano propia de la época. 
Pero la prueba de fuego para Amader fue el primer recital: el 6 de julio del 73 en Politeama, la sala de San Lorenzo al 900 donde ahora funciona la sala Nicasio Oroño. Esa misma noche, a pocas cuadras de ahí tocaba Vox Dei, con La Biblia, en el Teatro Real.”Cuando nos enteramos nos queríamos morir. Estaban en su mejor momento. Pensamos que no vendría nadie. Así que mandamos un espía a ver cuántas entradas tenían vendidas”, dice Richard.
Para sorpresa de los jóvenes, resultó que la banda de Vox Dei tenía unas 300 butacas ocupadas contra unas 270 del recital de la mítica banda Pablo el enterrador organizado por Amader, donde hubo gente que terminó parada escuchando la presentación. “Ahí nos dimos cuenta que la movida iba a ser importante”, agrega el impulsor de Amader
El programa del primer recital decía: “Amader es la reacción de un mínimo sector consciente que el arte nació para que se manifieste a través de quienes en verdad lo sienten”. Pero en la segunda presentación, algunas críticas de intelectuales mediantes, el programa decía: “Amader es la expresión acabada de un grupo de jóvenes conscientes de la situación espacio-temporal que vivimos y del rol vital que a través de sus múltiples manifestaciones cumple arte”. 
En los siguientes recitales aparecieron las muestras fotográficas. “Siempre invitába a algún artista a presentar su obra en una antesala del show”. Pero después de un año de intensas actividades el movimiento se empezó a desmembrar. En parte, por algunas diferencias internas que aparecieron pero sobre todo por las presiones del Sindicato de Músicos de Rosario que desde principios de 1974 se hicieron cada vez más fuertes.
“Ellos nos veían como una competencia, nos empezaron a exigir contratos con los músicos y sobre todo formación, títulos, certificados y acá había muchos músicos de oreja”,dice el Conejo Osvaldo González. 
Fue así, que con presencia policial el sindicato logró impedir varios recitales con la excusa que los músicos que tocaban no tenía carnet habilitante para hacerlo. “Nos hicieron mucho daño. Porque nosotros no buscábamos la plata y ellos sí. Lo que hacíamos en Amader era aunar recursos, compartir. Si a un músico le faltaba bajista lo conectábamos con alguno, si una banda tenía una buena batería pero un mal equipo de bajo, veíamos quién podía prestar lo otro. Lo mismo si faltaban micrófonos y así con todo”, advierte Grassi.


Para Oscar Bertoglio la cuestión pasaba porque la propuesta no encajaba en ningún lugar establecido, aunque tenía una dirección clara y un sueño definido. “Veníamos con cierta inspiración del Flower Power, Veníamos con el espíritu de Woodstock. Todo iba hacia un socialismo, un compañerismo. Un nuevo mundo que para nosotros era posible”.





Cronología 1

Amader da inicio a sus actividades el 29 de Junio de 1973, en las instalaciones del salón teatro del colegio Santa Unión, de Salta 2763.
 Allí, se organiza el primer concierto de música contemporánea de la agrupación donde se  da la primera actuación como grupo de Pablo, el enterrador. Además, participaron “Anabella”, “Llanto del padre sol” y “Extasis”. 


“ANABELLA”  (Ana María Berghella)
Solista acompañada por Eduardo de los Santos y Guillermo Garabelli 
 (considerada la primera  mujer en cantar rock en Rosario)


 “Si soy una luciérnaga, hay mariposas en mi pecho y sobre
La canción que sube, una luz que coloniza los desiertos…
…Y mientras las estrella y los ángeles tengan algo que decir,
Será por mis labios que hablarán”




“Amader fue una apertura a la vida. Tenía 15 o 16 años y tocaba la guitarra y cantaba con el corazón y en mi casa me lo reconocían, pero Amader fue allá grande.
Las relaciones humanas entre pares , con las organizaciones de los recitales, con la ida a negociar teatros, era pisar el mundo de los adultos y hacerlo bien. Nunca tuvimos conflictos con nadie y eso nos dio muchísima confianza en el posterior crecimiento. Con respecto a lo estrictamente musical, no sólo conocí otros músicos, sino que empecé a escuchar discos que hasta ese momento desconocía, autores, compositores nacionales y extranjeros. Me reafirmé en ese poco tiempo en los gustos musicales y lo más importante, algunas personas de aquel tiempo aún siguen siendo grandes amigos”.

                                                                                                               Anabella


PABLO EL ENTERRADOR

Antún: Guitarra, bajo, piano y batería, Antón: flauta, piano, contralto y voz Winter: contralto, flauta, 
bajo y voz Goldín: guitarra, contralto, guitarra y voz
Coro: Patricia Larguía (soprano), Mónica Acevedo (contralto) y Graciela Muñoz (soprano)
                    


“La vida, el arte y los hombres, encerraron oscuros secretos.
Mucho tiempo, nos lleva enterrar cosas que estamos seguros, no deben existir en nosotros.
Hemos resucitado cosas de siglos que pasaron, pero al devolverlas las vestimos de siglo XX.
Por otra parte, innovar en el arte es muy complicado y requiere sacrificios, a nosotros nos gusta complicarnos y el sacrificio pasa a formar parte de nuestras vidas. Cabe señalar que Pablo el enterrador es una metáfora que no solo encierra la palabra música, sino que es una forma de vida”
                                                                                                                                    
                                                                                                                            Antún-Antón

LLANTO DEL PADRE SOL

Ricardo “Richard” Grassi,  Héctor de Benedictis,  Enzo Diamelio.

“Un día el sol se despertó temprano, miró a su alrededor, y vio que todas las cosas estaban allí, donde las había dejado. Comprendió entonces que nada había cambiado.
Al atardecer, sus lágrimas se entretejieron, formando el rayo, que se filtraba por el ojal de aquella ventana.
Dio vueltas locamente por la pieza, hasta encontrar un lugar, donde las voces inhumanas del arte, se confundían con los murmullos, de las hermanas melodías, que emanaban de dos guitarras encerradas en el péndulo del futuro.
Por la noche, el sol se resguardaba tras nuestras vidas, pintaba de oscuro el cielo y palidecía.
Esa noche el sol lloro en nuestras manos”
                                                  
                                                                                                                                    Richard Y Pichy

Cronología 2

 El 20 de julio de 1973 se llevó a cabo el segundo encuentro de Amader. Esta vez, el espacio fue el del Auditorium Ciudad de Rosario, de bulevard Oroño  3453. Participaron los grupos Amor, Amalgama, Ambar y Juancho.


Extasis (1973)

“Al revivir aquellos días, lo que más se me representa es la convivencia con mucha gente que, desde el anonimato, estaba más o menos en lo mismo. Nos empezamos a conocer personal y musicalmente hablando.
 Mi propuesta (como Juancho) era, con mi guitarra y mis letras, un intento de liberar necesidades e ideales. Recuerdo, una de mis canciones que decía: 'que se rompan las cadenas'. 
 Creo que todos estábamos en algo parecido. Hoy veo que se intenta reflotar algo de todo aquello y me parece bárbaro que suceda. Hace bien”.

                                                                 Juan Barcos





“Quiero vivir, quiero gozar,
Quiero amar, quiero alejar de mi,
Todo recuerdo que pueda tener
De esas momias mal vivientes,
Quiero vencer, voy a vencer”.
AMOR

*El grupo AMOR presento fragmentos de una ópera rock basada en los textos de “La Divina comedia” del Dante



“Amader fue un movimiento que reunió a cantidad de gente que quería demostrar lo que estaba haciendo musicalmente de manera individual. También juntó a los allegados de los músicos (plomos, diagramadores, plásticos, amigos).  Fue un oasis en medio del desierto urbano en que nos encontrábamos sumergidos. Pudimos expresarnos mucho mejor ya que, tal como dice el dicho <<la unión hace la fuerza>>, nos unimos con un mismo objetivo, con nuestros encuentros y también con nuestros desencuentros, con nuestros valores y nuestras miserias, pero básicamente con unas ganas de hacer cosas que solo se tienen a los 20 años.
Hoy con la perspectiva del tiempo puedo asegurar que ha sido no se si el puntapié inicial del partido rosarino, pero sí la mejor jugada, la más acertada”.
                                                                                                                                                             Daniel Torreiro


AMALGAMA

Eduardo Scampino : Mandolina flauta guitarra acústica y voz
Eduardo De Los Santos:Guitarras y voz
Osvaldo Gonzalez Rubio: Bajo guitarra acústica y voz
Ricardo Topo Carbone: Batería y percusión


“Amalgama es unión: y ésta se fundamenta en los puntos de coincidencia entre nosotros, la música es el más importante de todos. Entonces esta unión surge figurada como el destino, alrededor del cual giran expectantes millones de vidas, circunstancias miles de momentos, gritos y silencios…
Nosotros formamos la amalgama de todos esos factores para que, girando alrededor del destino, quizás podamos elevarnos a través del tiempo hacia el paraíso de la música”.
                                                   










                                        
Lalo y el Topo




Advertencias /1972

“Abrirás y al bajar las escaleras
Te caerás de bruces hasta aquí
donde te detendrás y te darás cuenta
la cantidad de respuestas
que se obtienen por venir,
Tu hermano va a hacer fugaces apariciones
desde la puerta y saldrá corriendo
Tu madre no sabrá nada.
Anita es tonta y no te ayudará
entonces llegará el final
comenzarás a desintegrarte
y a vivir mil veces más
cuando se cumpla, despertarás
y afuera seguirá, oh....todo igual”.

Letra: Ricardo Topo Carbone
Música: Eduardo de Los Santos

lunes, 22 de abril de 2013









Ambar Blue en los 70




AMBAR

Hector Invernizzi Guitarra y voz
Jose Melfi bajo y voz
Raul Benitez batería
Daniel Bertoglio Piano y voz
Omar Bertoglio guitarra y voz
“Querer nacer como las voces del eco más ancianas del mundo,
Tibio rito de armoniosa lumbre, poder pensar tantas cosas, poder decir.
Yo no soy poeta
Ni camine por los caminos de la tierra
Porque  nací entre el asfalto, 
sin ver caballos, con todo pago
la ciudad, sin perder tiempo me atrapó
como a los otros;
y no nos dejó ir,
y nos privo de sentir…”                  

AMBAR 

Cronología 3

El tercer concierto de Amader se realizó en el auditorio general San Martin, de avenida Pellegrini 250. 
Fue el 3 de Agosto de 1973 y participaron Parva y nuevamente Anabella, Extasis y Pablo el enterrador.

Parva

Moises Edery: Bajo
Fernando Fideleff: batería y percusión
Jorge Migoya: Guitarra y voz (*)
Daniel Bresca: Guitarra y voz


“Nosotros pensamos que cada hecho y acción repercute en nuestro espíritu y mente.
Por lo tanto, cada compás, nota y ritmo de nuestra música son un reflejo de la vida diaria con sus incógnitas e injusticias, en la que toda persona se debate y lucha.
Así, con nuestras propias conclusiones y entrelazando nuestras mentes siempre nos ocurre lo mismo, la música es lo que sentimos.
Música es liberación”

Cronología  4

El cuarto concierto de Amader se realiza en el Teatro Madre Cabrini (Avenida Pelegrini 669) fue el 24 de Agosto de 1973 y participaron del mismo Juancho, El Angulo (*)  Mandinga el pesado y Pichy + ensayos.
(*) Por primera vez dentro del seno de la agrupación aparece El Angulo mítica banda de la ciudad que a través de los años continuó activa con varios cambios en su formación.


“EL ANGULO”
José Luis Ramos: Guitarra y voz
Néstor Raschia: Guitarra y voz
Feliciano Ramos: Bajo
Héctor o Pogonza: Batería 

“Cuando nos unimos, no hace mucho, pusimos un punto en el tiempo y en nuestra inquietud de hacer. Ese es el vértice de “El ángulo”. A través de la música y la vida crecen nuestros lados, abarcando más cosas, más gente y más vivencias.
Hasta hoy, poco anduvimos en el camino que nos aleja de aquel punto; pero por medio de cosas como esta, de cada cigarrillo, de cada vaso de vino, de cada momento de amar, vamos avanzando seguros de que si habrá mas de ustedes y más de nosotros enter los lados de EL ANGULO.
                                                                                                                                                  




El ángulo: José Luis Ramos, Guitarra y voz, Néstor Raschia, Guitarra y voz, Feliciano Ramos, Bajo y  Omar Pogonza, Batería 



MANDINGA EL PESADO

Luis Fuster: primera guitarra y coros, Carlos Corbella: segunda guitarra, Claudio Alonso: Bajo y Eduardo Alonso: batería

“No nos planteamos si hacemos música para liberarnos o no, para protestar, ni para hacerla nuestra forma de vida, sino solamente porque nos gusta.
Esta razón puede ser de poco peso para muchos, pero es suficiente para Mandinga el pesado.
                                                                                                                      
                                                                                                    Mandinga El Pesado
PICHY + ENSAYOS

Pichy: guitarras acústicas y voz con el grupo Ensayos:
Liliana: voz, Jose Luis: Percusión y voz y Lucas: guitarra acústica, voz y arreglos.

“Todo lo que en este espacio está se podría haber escrito, creemos está nuestra forma de pensar y en las letras de los temas.
Solamente queremos agregar que nos gustaría que la gente se diera cuenta que el músico es un tipo de la calle y no un artista de vitrina. Para que sea posible los primeros en comprenderlo deben
ser los músicos”
                                                                                      
                                                                                                        Pichy



Cronología 5

El quinto concierto de A.M.A.de.R se realiza el 14 de setiembre de 1973 en un teatro de la calle san juan al 2000 en esta oportunidad participan del mismo Trío Fe, Experiencia, Richard con Nuevo Día y Ambar.
Este encuentro tuvo la particularidad de ser el primero que incluía una muestra fotográfica, con la intención de abrir espacio a otras disciplinas artísticas, por otro lado cabe destacar que fue el debut en en  el seno de Amader  de Jorge Fandermole integrante del grupo Nuevo Día que años después seria un referente indiscutido de la Trova Rosarina.
Trío Fe: Daniel Paleo guitarra, Omar Cattaino bajo y Oscar ghorghor percusión
Experiencia: Mano guitarra y canto, Jorge batería y percusión, Daniel bajo y canto y Omar canto
Richard con nuevo día (Ricardo Grassi)
Nuevo Día : Guillermo garavelli contralto percusión y voz, Hugo Gianone bajo y voz, Jorge Fandermole flauta y voz
Jorge Lutzow holm batería y percusión


Cronología 8

El último concierto de Amader se realiza el 5 de Enero de 1974 en la sala Evita de Sarmiento y Mendoza, rebautiza después como Sala Lavarden.
Participan del mismo  Fe ciega, Natural, El ceibo y Daniel Torreiro

Daniel Torreiro.

En esta oportunidad se presento como solista interpretando temas de su autoría.
Daniel formo parte del grupo “AMOR”.

Natural

José  Luis Ramos Guitarra y voz
Feliciano Ramos Bajo
Leo Batería

El Ceibo

Eduardo de los Santos  piano, guitarra y voz
Ricardo Grassi  guitarras, bajo y voz
Ricardo Carbone batería
Daniel Torreiro Piano, bajo y voz
Músicos invitados: Rubén Goldín/ Antón




El Ceibo es Hoy.

“…Pues mañana es
El refugio de la pereza.
El amparo del que debe.
El consuelo del que sufre.
El temor de los que son felices.
Es un día muy lejano,
Mañana no existe, por que no ha llegado,
Y por que siempre estamos en hoy.
“Mañana es la agradable mentira
Con que se mantienen la voluntades moribundas”
Por todo eso nuestra música debe ser dedicada hoy
A todos los hombres de la naturaleza, ya que es ella
Y todos los seres que esperan la música para alimentar
Su universo, nuestro punto de inspiración,
Cuatro experiencias nos unen hoy, para comunicarnos cada día
Es un punto de partida.
              Este es el intento”
                                                 
                                          Richard Grassi

Primavera del 73, Yerba Gervasi, Goldin, Lalo y el Topo Carbone

“Amader significó en mi vida un antes y un después. Cómo describir en cinco renglones tantos días de música.
Cómo en cinco renglones describir , tantas anécdotas, cómo explicar en cinco renglones tantos corazones
latiendo. Cómo no lo se.  Si tuviera que pintar en un lienzo no alcanzaría  con todos los colores
imaginables. Fueron días de Arte puro. Cinco renglones no alcanza repito. Desde esa notita dejada en casa
avisando. Tocamos , con el Topo ( Carbone) en el colegio de Oroño venis ?  Lalo ( de los Santos ), hasta el día que tomando un café , con Anabella ( Ana Maria Berghella ) salto un "que sabes de los chicos " y la respuesta como rayo con Fulano, nos juntamos tal día, con de Menganno lo vi mas. Perengano sabes que murió ?. Y ahi nos dimos cuenta que pasaron casi cuarenta años, y que seguíamos conservando esos programas, esos volantes, algunas entradas como guardianes de un tesoro,; si nosotros dos teniamos los otros tambien seguro . La música de Amader nos llevo a nuestra adolescencia y a las broncas típicas, contra un sistema , a las risas , por ser tan nosotros mismos, y al amor tímido.  Pasando por esa inconciencia  tan conciente de querer ser solidarios solo con música solo con nuestros recurso de autogestión. Se hizo historia se trazo un camino, para los que vinieron despues y con un inocultable orgullo digo. Yo estuve. Yo fui parte de esa leyenda. Soy , hoy en día humildemente junto con un puñado quienes mantenemos esos laureles.
Imposible describir en cinco renglones Amader y yo”.

Fdo. Yerba Gervasi   Marzo 2012. 



“Amader es la marca registrada de un sueño adolescente de vocación artística, una aspiración individual y colectiva, la realización de un deseo compartido. El distintivo de un grupo de jóvenes apasionados,  la experiencia de un escenario de recitales entre amigos, la manifestación rosarina de un arte sin fronteras. En suma: el testimonio fotográfico, pictórico, musical, poético, expresivo de los artistas locales y  el umbral por donde entraron al público muchos de los virtuosos, hoy reconocidos; entre ellos el entrañablemente querido y recordado Lalo de los Santos, quien –en casi todas sus declaraciones– mencionaba 'la movida de Amader', en términos de 'mito de origen', de 'génesis', de 'bautismo del rock rosarino en materia de conciertos'. Y en lo personal es el signo de una época imborrable. Aunque muchos me nombran como el mentor de este movimiento, otros se refieren a mí como 'un personaje casi fantasmal de la escena musical'. Bien pudiera pensarse –por esta referencia-  que después de haber fundado Amader  y luego de su declinación desaparecí de escena. Es real que Amader  quedó en la historia de muchos de quienes la vivimos como una leyenda; es real que uno se muere un poco cuando expira un proyecto por el cual se desvive, pero no es real que haya sucumbido como músico, dado que  seguí en la música integrando –entre otras– dos agrupaciones reconocidas: el grupo vocal Madrigal, en Rosario; y, en Buenos Aires,  Los Huanca Hua.  Tal vez, quien me adjudicó ese atributo espiritual de fantasma no lo supiera; quizá, sabiéndolo, me haya ignorado. Vaya a saber si por mi cambio  de género (del rock al folclore), o si por darle un viso más de leyenda a la mítica asociación, dado  que –en caso de que hubiera  sido fundada por un personaje– sí o sí tiene que ser de  ficción”

Richard Grassi
.

También participaron activamente del colectivo Amader  desarrollando tareas varias
Marcela Perez Castelli, Marcela Pavia, Susana Matta,  Lidia Bonomi, Beatriiz Vena, Lilia María Ines Grassi, Ada y Nora Fittipaldi,
 Liliana Díaz, María Sambuelli, Alicia Piazza, Carlos Vera, Fernando Rocha, Alberto Borghi y Eduardo Grassi.

Museo "El Ángulo"




Fito Covelli

Fito Covelli


Guitarrista histórico, pionero del rock de nuestra ciudad nunca paró de experimentar con la guitarra eléctrica, ni de estudiar.
Además de integrar El Ángulo, Covelli formó numerosos grupos de metal y de jazz fusión, muchos proyectos con Pogonza, entre ellos Puño de Acero y Frankestein.  También se desempeñó como cantante en un trío junto a Omar y Gabriel Glissé.
Abocado en los últimos años a la docencia, formador de grandes talentos, un maestro.

Pablo el Enterrador

Pablo el Enterrador

Los inicios

Carlos Brandolini, alias Koki Antón (actual profesor de violín en la Escuela Municipal de Música) conoció a Rubén Goldín en el 
colegio y entre los dos fueron armando la banda. Luego Rubén llamó a Jorge Antún y Coki a Carlos Savia. Y así quedo 
conformada, entre 1971 y 1973, la formación inicial. 
“Tocábamos música del tipo clásico-medieval, inclusive nos poníamos esas ropas y forrábamos las precarias cajas de sonido que había es ese momento con terciopelo como si estuviéramos en la Inglaterra del 1500. En eso estábamos, porque nosotros escuchábamos Jethro Tull”, recuerda Antún que tocaba la guitarra americana y el bajo. 

“Íbamos a tocar al Cementerio de Disidentes, con instrumentos acústicos y suaves. El viejito que estaba en la puerta nos 
dejaba pasar, íbamos bien al fondo, prendíamos unos inciensos y quemábamos hojas de eucalipto. Se hacía todo un clima 
que nos volaba la cabeza, nos acomodábamos sentados en las tumbas de cemento y acompañados, eventualmente, de 
mate o ginebra, según el clima, tocábamos. Nos quedábamos dos o tres horas, sin problema”, relata.

En  esta época Lalo tenía un grupo , con el Topo Carbone que era Amalgama, “Nos comentaron que este grupo era bueno, 
y lo vimos a Lalo que tocaba guitarra eléctrica, que ya era toda una novedad para nosotros que solo usábamos la Americana o la Acústica, y Lalo  tocaba muy bien” cuenta, así fue que lo convocaron a tocar , incorporamos:  percusión, pajo, guitarra
eléctrica, seguían las flautas y seguían las voces, Lalo también se incorporo cantando ya sonaba con un poquito más de polenta. Y eso se fue desarrollando hasta que cayó una bomba en el medio del grupo porque lo agarraron de los pelos a Rubén y se lo llevaron a Buenos Aires, a Lalo también, vinculado a [Raúl] Porchetto así que es como que se desarmó todo, una bomba. 
Eso fue el final de la primera etapa. 
Programa recital debut Pablo el Enterrador

Pasado un tiempo, la banda se reorganizó incorporándose José Maria Blanc en voz líder, guitarra y bajo, en lugar de Lalo de los Santos que se fue a vivir a Buenos Aires, Omar López en teclados, Marcelo Sali en Batería, y queda desde los comienzos Jorge Antún en teclados.

Estabilizada su formación la banda registrar su primer álbum, grabado en 1979 pero editado finalmente en 1983, pero el escaso apoyo recibido por el sello grabador los decide a rescindir contrato.

Entre 1995/97, trabajan en su segundo disco, "2" (también conocido como Sentido de lucha) el mayor logro del grupo, dónde varía su estilo a Progresivo Melódico, con toques de folklore contemporáneo, manteniendo la estructura de sus composiciones en piano, voz y una sólida base de batería.

En el año 2001 se produjo la reunión del grupo sin la presencia del tecladista Omar López, que abandonó la banda por cuestiones laborales, Pablo... quedó entonces convertido en trío, conservando sus integrantes originales y efectúa varias presentaciones en el Gran Buenos Aires y Rosario.

El 2/11/2005 fallece Jorge Antún, quedando pendiente aun, la edición el último disco que llevaría por nombre Trifónico, que el grupo había terminado de grabar antes de la muerte de Jorge.

Durante marzo de 2007 la banda se presenta en un colmado Anfiteatro del Parque Urquiza y con un show impecable homenajean al desaparecido Jorge Antún.

Marcelo Sali, El "Turco" y José María Blanc

Sobre Pablo el enterrador por Adolfo Calvo

Sobre Pablo el enterrador por Adolfo Calvo

La de los 'Pablos' fue una experiencia que tras haber alimentado por años las mayores expectativas locales de nuestra generación alcanzó a concretar sólo en parte sus ambiciosos (y por todos acariciados) proyectos, dejando en el aire una extraña sensación (percibida con cada mutación de integrantes y acentuada tras la penosa desaparición de su último referente histórico) de cosa trunca. Una eclosión artística puesta en marcha y en cierto modo frustrada; desde aquel estilo Genesis vernáculo de sus comienzos hasta sus posteriores avanzadas coreográficas, orquestales y dramatúrgicas, lamentablemente nunca plasmadas sobre el escenario. Los discos editados, escasamente reflejan aquel prometedor laboratorio iniciático hoy extinguido y del que apenas quedan algunos registros amateurs.
Con respecto a Koky, siempre lo he visto como un personaje raro, cuanto menos. enigmático, pero querible. Podría arriesgar (con la ternura del caso) conflictuado, sensible y sumamente creativo, autor de muchas letras y alma mater del grupo hasta su alejamiento, a fines de los 70. Estudió música, tocó y ejerce hasta hoy la docencia; con él desarrollé una amistad cimentada en aquellos años y sostenida en el tiempo con altibajos. A fines de los '80 lo convoqué como columnista de historia del rock nacional en un programa que tuve en una FM local, luego fue paulatinamente aislándose de todo hasta devenir prácticamente en un ermitaño (acaso un renegado). No obstante, contra lo que su perfil daba a suponer, incursionó a su tiempo en el casorio (luego en el divorcio, claro) y hoy comparte sus días con un hijo adolescente.
A comienzos de la década del '80 desarrollé, junto a un par de socios, un emblemático emprendimiento que dí en llamar "Café de las Artes", particularísimo antro que marcó un hito en la historia subterránea de la época (otoño del Proceso) como casi único canal de expresión habilitado aún a riesgo de represalias anunciadas. Por allí, desfilaron previo a su ascenso al estrellato, los integrantes de la singular 'Trova Rosarina'. Precisamente, la noche del 21 de julio de 1981, tuvo lugar el aludido recital del tándem Baglietto-Garré-Goldín-Páez al que subió invitado Koky para tocar el violín en un tema ("Era en abril"). De esa mágica noche conservo una grabación tomada directamente de la consola, que arranca con Fito haciendo, él solo en el teclado, dos temas nunca llevados al disco. Todo concluyó cuando, a la madrugada, cayó la policía y se llevó al Zapo Aguilera por “raro”.
En fin, por fuera de esta muy resumida historia quedan los mejores recuerdos, amistades de por vida, innumerables anécdotas, objetos diversos y un puñado de registros caseros cada vez más valiosos, casi un tesoro. Sería bueno poder intercambiar y, especialmente, mantener viva entre todos la mística de aquella era de luz.



Eduardo Frezza


Eduardo Frezza

Pionero del rock local, después de tocar con Los átomos, se integra al grupo Adam´s (foto 1) de esta formación con Nestor Dominguez voz y Omar Timpanaro teclados ,Osvaldo Gaudio batería y otros que pasaron brevemente, se formó , la banda "lagrimas" (foto2) que dejo un simple memorable, de esta banda viene El Reloj, considerado el primer grupo de rock pesado del país.


OASIS

OASIS

Corría el año 1972 y un enjambre de pelilargos de la ciudad se congregaba en la esquina de Oroño y Salta, en el ex Teatro Real para asistir a los recitales que organizaba el locutor y empresario musical Poli Román con bandas como Vox Dei, Pescado Rabioso, Aquelarre, Arco Iris, entre otras.
En ese tiempo, un grupo de amigos comenzaba a reunirse para tocar en barrio Belgrano aunque todavía no imaginaban que esa aventura duraría 10 años, 127 presentaciones y un importante debut masivo en el Festival de la Primavera de Carcarañá compartiendo escenario con Serú Giran, Raúl Porchetto, Pastoral y Pappos Blues. 
“Había grupos en distintos barrios de la ciudad. Sin duda, no era lo mismo el rock de los barrios que el  del centro. Cada uno tenía sus cosas que contar, que eran muy particulares”, recuerda Norberto Ramos, integrante de la banda Oasis, que podría haberse llamado Escarabajo o Ancla, otros nombres que se barajaban al momento de su fundación. 
Oasis en Carcaraña

Venían de los convulsionados tiempos del gobierno de Onganía, del "Cordobazo", donde movimientos estudiantiles, obreros y empleados, protestaron durante tres días por el autoritarismo reinante, dando lugar a un golpe militar interno que lo derrocó. Fue reemplazado por el General Levingston, aunque otro golpe llevó a la presidencia al General Lanusse. No era fácil encarar la conformación de un conjunto de rock y definirse rockero era equiparado a ser terrorista. “Tener el pelo largo llevaba implícito ser distinto para el gobierno y no sólo para el gobierno, también para cierto sector de la sociedad, los vecinos, o la familia misma. Si terminabas en cana, la policía, entre otras cosas, te cortaba el pelo si lo tenías largo”, cuenta. 
Oasis nació en la esquina de Chubut y Colombia, en barrio Belgrano, donde estaba el almacén del viejo Don Roca. En verano, los muchachos se acodaban en la sombra de la ochava y en invierno se metían adentro del local. Fue ahí mismo, que un par de chicos que no tenían más de 18 o 20 años comenzó a fantasear con la idea de formar un grupo de música. “Mientras algunos pensaban en armar un equipo de futbol, a nosotros se nos ocurrió armar una banda”, dice Norberto. 
Uno de ellos, Luis Gramajo, se animó a comprar una guitarra eléctrica y empezó a estudiar en lo de Eddie Martin quitarrista de Walter Gómez y sus globetroters, banda que convocaba a los rosarinos para bailar en los distintos clubes de la ciudad. A Gramajo, lo siguieron Juan Ramos, con otra guitarra eléctrica y Jorge Gallardo con bajo. Más adelante Gramajo sería reemplazado por Jorge Garófalo.
“En los primeros minutos de 1973, después del brindis de Año Nuevo, sacamos los equipos a la calle y como no había baterista debuté yo”, cuenta Norberto. 
Como en esa época no había sala de ensayos lo que hacían para poder tocar era desarmar una habitación o la cocina de la casa de alguno de los integrantes para poder instalarse con los instrumentos. Una vez, incluso, fueron denunciados por un vecino por ruidos molestos y la policía intervino con detenciones. La cuestión se terminó de dirimir en los tribunales por abuso de autoridad.
Lo primero que hicieron fue copiar temas de la época como hacían otros conjuntos del barrio como Cristal y Crisis. “Lo que hacíamos era tratar de imitar a Robert Plant, por ejemplo. Sacábamos el inglés por fonética y lo cantábamos”, dice y añade: “Pero después empezamos a cruzarnos con bandas que nunca habían hecho covers y empezamos a sacar nuestros propios temas. A partir de ahí no volvimos a tocar temas de otros”.

En esa época, Oasis convivía con bandas que también surgían en otros barrios de la ciudad, como Bulevard, de Fabián Gallardo, Irreal y El Banquete, de Fito Páez. Incluso, varias veces compartían escenario en los recitales de la Asociación Cristiana de Jóvenes, el Café del Oeste, la sala Lavardén antes llamada Evita y la Sala Luz y Fuerza.
Gracias a un convenio del Sindicato de Músicos de Rosario, que establecía que toda confitería bailable debía llevar música en vivo, Oasis llegó a tocar en boliches de moda como 2001, Jezabel, Quo Vadis, Kaprichos y Tunelmanía. “Lo gracioso es que los dueños de las confiterías iban a seleccionar las bandas registradas en el sindicato y cuando se terminaban los grupos de música más comercial algunos nos elegían a nosotros para tocar el fin de semana, porque no tenían más opción”, confiesa Norberto. 
Pero el golpe de gracia llegó cuando una noche del año 1979 escuchando el programa de Poli Román se enteraron que al mejor estilo Woodstock se venía el Festival de la Primavera en Carcarañá con bandas como Serú Giran, Pastoral, Raúl Porchetto y Pappo.
“Me fui hasta LT8 donde hacía el programa de radio. Pregunto por él y me hacen pasar al estudio. Apenas me ve me dice: <<Ya sé, quieren tocar en Carcarañá>>. Y cuando llega el momento de la publicidad anuncia a Serú, Pastoral y Oasis. Todavía no habíamos hablado nada y ya nos anunciaba para tocar. Fue tocar el cielo con las manos”, relata
Aunque no había una tradición de bandas teloneras aún, Oasis fue la primera de Rosario en participar de un evento así. “Nos hizo un escenario delante de los otros para no molestar al equipamiento de los grupos, tocábamos desarmábamos y después venían los demás. Había casi 10 mil personas que nosotros no la juntábamos ni ahí”, confiesa.
Aunque no es muy común que las bandas de esos años hayan llegado a grabar un disco de vinilo, Oasis tiene su demo. Lo grabaron en Sonus, el único estudio que había y que quedaba en Dorrego y Córdoba. “Es un demo con un tema de cada lado y lo hicimos como para tener algo propio. Recién a los finales de los 70 pudimos grabar un casette que se llamaba A todo rock y lo distribuíamos por intermedio de las revistas Pelo y Expreso Imaginario. El que lo quería enviaba el pago por correo y se lo mandábamos. Nos llegaron cartas de Córdoba y hasta de Comodoro Rivadavia para pedirlo”, agrega. 
Pisando los 10 años y tras algunas deserciones en la banda, Oasis decide poner un freno. “Para seguir sentíamos que nos teníamos que trasladar a Buenos Aires y ninguno podía. Teníamos familia y no estábamos en condiciones de hacer una movida así”, cuenta. Aunque no había una tradición de bandas teloneras aún, Oasis fue la primera de Rosario en participar de un evento así. “Nos hizo un escenario delante de los otros para no molestar al equipamiento de los grupos, tocábamos desarmábamos y después venían los demás. Había casi 10 mil personas que nosotros no la juntábamos ni ahí”, confiesa.
Aunque no es muy común que las bandas de esos años hayan llegado a grabar un disco de vinilo, Oasis tiene su demo. Lo grabaron en Sonus, el único estudio que había y que quedaba en Dorrego y Córdoba. “Es un demo con un tema de cada lado y lo hicimos como para tener algo propio. Recién a los finales de los 70 pudimos grabar un casette que se llamaba A todo rock y lo distribuíamos por intermedio de las revistas Pelo y Expreso Imaginario. El que lo quería enviaba el pago por correo y se lo mandábamos. Nos llegaron cartas de Córdoba y hasta de Comodoro Rivadavia para pedirlo”, agrega. 
Pisando los 10 años y tras algunas deserciones en la banda, Oasis decide poner un freno. “Para seguir sentíamos que nos teníamos que trasladar a Buenos Aires y ninguno podía. Teníamos familia y no estábamos en condiciones de hacer una movida así”, cuenta. 

Aunque asegura que nunca se separaron del todo, porque el bajista es su hermano y el guitarrista es amigo de toda una vida la decisión fue dejar de tocar para el público. El último recital fue el 29 de agosto de 1983 en el Centro Cultural Bernardino Rivadavia. La formación de esa última presentación fue Reynaldo Zambrano en voz, Juan Ramos en bajo, Norberto Ramos en batería, Omar Nuñez en guitarra, Osvaldo Olmos en batería, Tito Cengarle en guitarra, Gabriel Glize en bajo como invitado.
En agosto del '84, la banda decidió parar por razones propias de ese entonces, de ahí en más se sucedieron reuniones esporádicas sin mucha relevancia. Hasta el año 2003 donde los integrantes originales volvieron al ruedo como hace 30 años atrás, juntándose a ensayar como en los viejos tiempos, hasta que salió un lugar para ir a tocar y después otro y más tarde la idea de grabar y así llegamos al presente de Oasis.
Actualmente integrado por: Juan Ramos (bajo), Reynaldo Zambrano (voz lider), Omar Núñez (guitarra y voz), Norberto Ramos (batería y voz) y Leandro Núñez (guitarra).